Extracción

Cuerpos Fructíferos vs Micelio: Por Qué Importa Lo Que Hay Dentro del Frasco

El problema que nadie quiere nombrar

El mercado de suplementos de hongos funcionales creció enormemente en los últimos años. Con ese crecimiento llegaron también cientos de productos que compiten por precio, por número de ingredientes, por claims cada vez más ambiciosos.

Lo que muy pocos comunican con claridad es de qué parte del hongo está hecho el extracto. Y esa diferencia lo cambia todo.

 

Dos partes, dos perfiles completamente distintos

Un hongo tiene básicamente dos estructuras relevantes desde el punto de vista funcional:

El cuerpo fructífero es la parte visible — lo que reconocemos como “el hongo”. Es donde se concentran los compuestos bioactivos de mayor interés: beta-glucanos, triterpenos, polisacáridos y otros metabolitos secundarios que acumuló el organismo durante su ciclo de vida completo.

El micelio es la red de filamentos que crece bajo tierra o sobre el sustrato. En condiciones naturales también tiene valor. El problema surge cuando se cultiva sobre granos de cereal — arroz, avena, trigo — para producción masiva. En ese proceso, el micelio absorbe el sustrato y es prácticamente imposible separar uno del otro. El producto final es una mezcla de micelio y cereal molido.

 

El problema del micelio sobre grano

Un estudio publicado en Food Chemistry (Ritchie et al., 2017) comparó el contenido de beta-glucanos en productos comerciales de hongos y encontró diferencias de hasta 10 veces entre productos de cuerpos fructíferos y productos de micelio sobre grano. La razón es simple: el almidón del cereal diluye la concentración de los compuestos activos.

El laboratorio independiente Nammex, referencia en la industria de hongos medicinales, ha documentado sistemáticamente esta diferencia en sus análisis de productos del mercado norteamericano. Sus datos muestran que muchos productos de micelio sobre grano contienen más almidón que beta-glucanos.

La investigadora Skye Chilton, directora de Real Mushrooms, publicó análisis donde productos etiquetados como “extracto de hongo” contenían menos del 1% de beta-glucanos — cuando un extracto de calidad debería superar el 20-30%.

 

Por qué el mercado lo permite

La regulación de suplementos en la mayoría de los países — incluyendo Argentina — no exige que los fabricantes especifiquen de qué parte del hongo proviene el extracto ni la concentración real de compuestos activos. Basta con poner “extracto de Ganoderma lucidum” en la etiqueta.

Eso permite que productos de calidades muy distintas compitan en el mismo anaquel, al mismo precio o a precios similares, sin que el consumidor tenga forma de distinguirlos a simple vista.

 

Cómo identificar un producto de calidad.

Hay algunas señales concretas que permiten evaluar un producto antes de comprarlo:

Especifica “cuerpos fructíferos” en el etiquetado o en la descripción del proceso. Si no lo dice, probablemente no sea así.

No es un diferencial de marketing. Es el estándar mínimo para garantizar que lo que figura en el frasco es lo que el cuerpo recibe.

Informa la concentración de beta-glucanos o la relación de extracción. Un extracto serio tiene una relación mínima de 1:3 — cada gramo de extracto equivale a 3 gramos de hongo seco.

No incluye almidón o “myceliated grain” entre los ingredientes o en el certificado de análisis.

Tiene trazabilidad del origen — de dónde vienen los hongos, bajo qué condiciones fueron cultivados.

 

La posición de MYCOTECA

Todos nuestros extractos están elaborados exclusivamente a partir de cuerpos fructíferos. No usamos micelio de cereal. La relación de concentración es 1:3 en todos los productos sin excepción — cada mililitro equivale a 3 gramos de hongo seco.

 

 

Referencias

— Chilton, J. (2015). Redefining Medicinal Mushrooms. Nammex. nammex.com/redefining-medicinal-mushrooms

— Real Mushrooms. The Truth Behind Mushroom Polysaccharides. realmushrooms.com

 

— North Spore. Mycelium vs Fruiting Body: Best Medicinal Mushroom Supplements. northspore.com

— Wasser, S.P. (2002). Medicinal mushrooms as a source of antitumor and immunomodulating polysaccharides. Applied Microbiology and Biotechnology, 60(3), 258–274.

 

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